PAN DE CADA DÍA, DOMINGO 17 DE MAYO
Domingo de la ascensión
¡Hola! Bienvenidos a la nueva edición de El Pan de Cada Día, el semanario de la Unidad Pastoral con la agenda, avisos e información útil de cara a la próxima semana.

Este domingo, nos convocamos para celebrar la ascensión de Cristo al Cielo el pasado jueves, 40 días después de su Pasión. Damos comienzo así a una semana de espera. También de esperanza, claro, sabiendo que el Espíritu Santo obra en nosotros con el amor como mandamiento primordial que nos dio Jesús antes de ser crucificado. Por ello, invocamos al Espíritu Santo con la siguiente oración:
Ven, Espíritu divino,
manda tu luz desde el cielo.
Padre amoroso del pobre;
don, en tus dones espléndido;
luz que penetra las almas;
fuente del mayor consuelo.
Ven, dulce huésped del alma,
descanso de nuestro esfuerzo,
tregua en el duro trabajo,
brisa en las horas de fuego,
gozo que enjuga las lágrimas
y reconforta en los duelos.
Entra hasta el fondo del alma,
divina luz, y enriquécenos.
Mira el vacío del hombre,
si tú le faltas por dentro;
mira el poder del pecado,
cuando no envías tu aliento.
Riega la tierra en sequía,
sana el corazón enfermo,
lava las manchas,
infunde calor de vida en el hielo,
doma el espíritu indómito,
guía al que tuerce el sendero.
Reparte tus siete dones,
según la fe de tus siervos;
por tu bondad y tu gracia,
dale al esfuerzo su mérito;
salva al que busca salvarse
y danos tu gozo eterno.
Amén.
En los avisos de cara a esta próxima semana, incluimos los siguientes:
-
- El miércoles tendrá lugar en Las Mercedes, a las 19:30, tras la misa de la tarde, una charla sobre ‘Empresas con corazón’. Una ponencia ofrecida por miembros de Cáritas, que invitan a toda la comunidad a asistir a la misma. En especial, a aquellas personas que viven el mundo de la empresa y que tienen contacto con él. Además, hablarán de la relación de Cáritas con la empresa.
- Asimismo, el viernes, 22 de mayo, celebraremos las confirmaciones de jóvenes y adultos de nuestra Unidad Pastoral. Esta celebración tan especial tendrá lugar en Las Mercedes a las 19:00, y contaremos con la presencia de nuestro obispo, don Joseba.
- El sábado, 23 de mayo a las 20:00 en Santa Ana, celebraremos la Vigilia conjunta de Pentecostés, una de las fiestas más importantes del calendario cristiano. En esta celebración, todos los que hayáis hecho la confirmación de pequeños, tendréis la oportunidad de renovar vuestra fe y decir de una manera consciente sí a Jesús y su proyecto del Reino. Ese día, se suspenderán las misas de 18h de San José Obrero y de 19h de Las Mercedes.


Lectura del Evangelio según san Mateo, 28; 16-20
En aquel tiempo, los once discípulos se fueron a Galilea, al monte que Jesús les había indicado. Al verlo, ellos se postraron, pero algunos dudaron. Acercándose a ellos, Jesús les dijo:
- Se me ha dado todo poder en el cielo y en la tierra. Id, pues, y haced discípulos a todos los pueblos, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo; enseñándoles a guardar todo lo que os he mandado. Y sabed que yo estoy con vosotros todos los días, hasta el final de los tiempos.
COMENTARIO AL EVANGELIO
De la Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC)
La ascensión forma parte del misterio pascual que es una única realidad, pero nosotros lo desdoblamos en varios aspectos para poder profundizar en su comprensión. Ni la resurrección, ni la ascensión, ni el sentarse a la derecha del Padre, ni la glorificación, ni la venida del Espíritu Santo, son hechos separados.
Se trata de una realidad trascendente que quiere expresar lo mismo de distintas formas y maneras. Los conceptos que le aplicamos son los que utilizamos en esta vida para determinar realidades muy concretas. La realidad trascendente a la que los aplicamos no tiene lugar ni tiempo en la historia; se queda fuera del alcance de la constatación de los sentidos. Jesús ha sido glorificado, está glorificado, la vida de Dios es su vida y su trascendencia no se despega de la tierra, de la humanidad.
Este texto de Mateo que acabamos de escuchar es una síntesis teológica perfecta. No es como el relato de los Hechos, donde Jesús sube al cielo y aparecen unos ángeles que refuerzan la misión, es un texto más centrado en la permanencia de Jesús, no en el Jesús que se va.
Un texto que señala un lugar y tres ideas sencillas y básicas:
- El monte como lugar de la divinidad, donde está situado Jesús. Es un monte de Galilea donde Jesús comienza su misión, el lugar del reencuentro después de la dispersión, después del fracaso de la cruz. Por otra parte, la primera idea de «exaltación», «se me ha dado pleno poder», no es el poder coercitivo, es el reconocimiento, es la expresión de resurrección; el crucificado, por haber cumplido la misión, es reconocido y exaltado.
- La segunda idea es la del envío, el seguidor de Jesús no se queda mirando al cielo, hay tarea, hay misión: incorporar a todo el que quiera al proyecto de Jesús, a su estilo de vida, a la construcción de los sueños del Padre. Y el bautismo es entrar en ese proyecto del Padre, como hijos, como el Hijo Jesús, con la fuerza del Espíritu Santo. La misión como aquello que configura la iglesia y el discipulado: «La Iglesia en salida es la comunidad de discípulos misioneros que primerean, que se involucran, que acompañan, que fructifican y festejan» (EG 23). El sínodo nos está invitando en todos sus documentos a repensar la misión, a ser audaces para evangelizar en nuestra realidad, en este cambio de época que nos tiene desconcertados.
- La tercera idea es clave: «Yo estaré con ustedes siempre». La permanencia del Señor, una permanencia no solo protectora, que nos lleva a la total confianza, es una presencia que él nos ha señalado también en los Evangelios, una presencia que es tarea en la comunidad «donde haya dos o más reunidos en mi nombre allí estaré yo»; que es entrega y servicio, «pan partido, sangre derramada»; y una presencia que es atención a los más empobrecidos de la tierra: «porque tuve hambre y me dieron de comer… tuve sed…». No podemos perdernos mirando al cielo. Dios sigue en la historia. Una presencia que en tiempos difíciles nos recuerda ese «¡no tengan miedo!» que tanto se repite en el Evangelio.
La Ascensión de Jesús es reconocerle en la historia de una forma distinta, comprometida, es una mirada a la tierra para renovarla, al ser humano para hacerlo nuevo y una forma confiada de relacionarnos con el que nos ha prometido que sigue a nuestro lado para siempre… por eso podemos arriesgar «por la esperanza a la que hemos sido llamados».
Como diría León Felipe, tenemos el tiempo y en nuestras manos esa gubia con la que Dios comenzó la creación, por lo tanto, a primerear como nos dice el papa Francisco.


EU