El Pan de Cada Día: Domingo 1 de noviembre

¡Hola! Bienvenidos a la nueva edición de El Pan de Cada Día, el semanario de la Unidad Pastoral con la agenda, avisos e información útil de cara a la próxima semana.

En esta ocasión, presentamos los avisos de la semana y leemos el comentario de la Diócesis de Bilbao.

Señor,
Tú nos ofreces en las Bienaventuranzas el camino de la vida nueva
que nos viene con tu Reino de justicia, de amor y de paz.
Sabemos que nosotros somos pobres,
que nos conformamos con una vida superficial y mediocre,
pero tu testimonio despierta en nosotros el deseo de seguirte.
Realiza el milagro de hacernos más semejantes a Ti,
que no nos cansemos de seguir tus pasos.
Que descubramos que la felicidad está unida a la misericordia
pues es el corazón palpitante del Evangelio.
Porque nos sabemos amados y perdonados,
haz que tengamos un corazón capaz de ver las necesidades de nuestros hermanos
y unas manos que acojan y acompañen.
Que no habite en nuestro corazón la indiferencia, la búsqueda de nosotros mismos,
y que sigamos tu lógica de amor.
Amén.

En aquel tiempo, al ver Jesús el gentío, subió al monte, se sentó y se acercaron sus discípulos; y, abriendo su boca, les enseñaba diciendo:

«Bienaventurados los pobres en el espíritu,

porque de ellos es el reino de los cielos.

Bienaventurados los mansos,

porque ellos heredarán la tierra.

Bienaventurados los que lloran,

porque ellos serán consolados.

Bienaventurados los que tienen hambre y sed de la justicia,

porque ellos quedarán saciados.

Bienaventurados los misericordiosos,

porque ellos alcanzarán misericordia.

Bienaventurados los limpios de corazón,

porque ellos verán a Dios.

Bienaventurados los que trabajan por la paz,

porque ellos serán llamados hijos de Dios.

Bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia,

porque de ellos es el reino de los cielos.

Bienaventurados vosotros cuando os insulten y os persigan y os calumnien de cualquier modo por mi causa. Alegraos y regocijaos, porque vuestra recompensa será grande en el cielo».

COMENTARIO EVANGÉLICO

Diócesis de Bilbao


Hoy celebramos la fiesta de Todos los Santos. Cuando escuchamos la palabra «santo», seguramente pensamos en personas extraordinarias, que hicieron grandes cosas, que dedicaron toda su vida a Dios o que aparecen representadas en las imágenes de nuestras iglesias.

Pero hoy la Iglesia nos recuerda algo muy importante: todos estamos llamados a ser santos.

La santidad no consiste en hacer cosas extraordinarias, sino en vivir las cosas de cada día con el amor de Dios.

Pensemos en tantas personas que hemos conocido a lo largo de nuestra vida. Padres y madres que han sacado adelante a sus familias con mucho esfuerzo. Personas que han cuidado de sus mayores. Vecinos que siempre han estado dispuestos a ayudar. Personas que han sabido perdonar, que han compartido lo poco que tenían o que han mantenido su fe en medio de muchas dificultades.

Quizá sus nombres nunca aparezcan en un calendario de santos, pero sus vidas nos ayudan a comprender lo que Jesús nos dice hoy en el Evangelio.

Jesús llama bienaventurados a los pobres de espíritu, a los misericordiosos, a los que trabajan por la paz, a los que lloran y a los que tienen hambre y sed de justicia.

Es curioso: Jesús no dice que son felices los que más tienen, los que más mandan o los que nunca sufren. Nos dice que el camino de la felicidad pasa por el amor, la misericordia, la sencillez y la confianza en Dios.

Y esto podemos vivirlo todos.

También nosotros, con nuestros años, nuestras dificultades, nuestras enfermedades y nuestras preocupaciones, podemos seguir caminando hacia la santidad.

A veces pensamos que ya hemos hecho todo lo que teníamos que hacer. Pero mientras vivimos, siempre podemos amar un poco más, perdonar, rezar por alguien, acompañar a quien está solo o tener una palabra de esperanza.

Además, la primera lectura de este domingo nos presenta una multitud inmensa, de todas las naciones y pueblos, reunida delante de Dios. Es una imagen preciosa de nuestro destino: Dios nos llama a vivir para siempre con Él.

Por eso, en este comienzo de noviembre, cuando recordamos especialmente a nuestros difuntos, la fiesta de Todos los Santos nos invita a mirar la muerte desde la esperanza.

Nuestra vida no termina en la muerte. Estamos llamados a compartir la vida de Dios.

Pidamos hoy al Señor que nos ayude a descubrir que la santidad comienza en nuestra propia casa, en nuestra comunidad y en las pequeñas cosas de cada día.

Porque ser santo es, sencillamente, dejar que el amor de Dios transforme nuestra vida.

Respecto a la agenda semanal, los avisos para esta semana son los siguientes.

  • ⁠El lunes 2 celebramos a todos los fieles difuntos. Habrá misa en las parroquias por los feligreses fallecidos en el último año.
    • En Las Mercedes a las 9:30h, 13h y 19h.
    • En Santa Ana a las 20h.
    • En San José Obrero a las 18h.
  • Desde el Grupo Joven San Juan Pablo II se ha convocado un concurso para diseñar un christmas navideño, con intención de mover a la comunidad en un proyecto intergeneracional. Puedes encontrar toda la información y las bases del concurso en este enlace

En cuanto a la Agenda de la Unidad Pastoral, presentamos una nueva sección en la web con el calendario de actividades. No te pierdas Nada

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