Un grupo de siete jóvenes de nuestra Unidad Pastoral, acompañados por Borja, nuestro sacerdote, completó durante la semana del 17 de agosto el Camino Lebaniego. Se trata del proyecto de verano impulsado por el grupo de jóvenes que, esta vez, optó por la peregrinación desde San Vicente de la Barquera a Santo Toribio de Liébana. Una experiencia unida a la naturaleza y al esfuerzo, pero que también les ha servido para tener una experiencia de fe muy cercana a San Francisco de Asís y su propuesta por la austeridad y la comunidad.
Así, durmiendo en pórticos de iglesias de pueblos perdidos en la montaña cántabra de Picos de Europa, cocinando con ‘camping gas’ y andando de lunes a viernes, los jóvenes se acercaron a Santo Toribio de Liébana, comunidad en la que participaron de la Eucaristía junto al Lignum Crucis y otros sacerdotes. Además, han podido celebrar eucaristías en cada una de las comunidades que han visitado y rezar cada mañana antes de andar, poniendo siempre el foco en el sentido de esta peregrinación: estar cerca de Dios y conocer la espiritualidad de San Francisco de Asís.
Estos días, además, han servido para continuar forjando vínculos entre los jóvenes que conforman nuestra Unidad Pastoral. Aunque el grupo ha sido reducido, su ilusión por seguir forjando una comunidad abierta y acogedora no decae, y todos estos pasos sirven para caminar juntos hacia ese objetivo: una comunidad acogedora que abra las puertas a la participación de todos los jóvenes que pasen por ella.


EU




